Usted está aquí

La inteligencia emocional y la adaptación a la vida

Las emociones representan una estrategia adaptativa natural. Cuando son negadas o reprimidas, o cuando se desbordan sin control, repercuten negativamente sobre nuestra salud personal y relacional. A nivel humano, cada una de las emociones representa la satisfacción de una necesidad y constituye una forma de inteligencia emocional adaptativa, con sus circuitos propios e independientes de los circuitos neuronales propios de la inteligencia cognitiva, tal como lo demostrara Daniel Goleman.

Así, el miedo se relaciona con el instinto primitivo de conservación de la vida y la ira tiene que ver con la capacidad de autoafirmación y defensa del propio territorio. Entre estas dos emociones se dispone la respuesta de ataque o huida, la más primitiva de nuestras estrategias adaptativas orientadas a la supervivencia.

La emoción de la tristeza produce la interiorización del sentimiento y la posibilidad de encuentro con uno mismo. Al encontrar la propia compañía se resuelve el sentimiento de soledad con el resultado del control y fortalecimiento interior que da la serenidad.

Las obsesiones y compulsiones relacionadas con la necesidad de seguridad y confianza respecto a nuestros pensamientos y acciones son el embrión de la disciplina, la vocación y la consagración, que favorecen la propia realización. La alegría genera fluidez y estimula el sentimiento de inocencia que acompaña los estados afectivos de gratitud, gracia y trascendencia.

La alegría es la emoción que facilita el contacto con el alma, la emoción del servidor, de la entrega y del amor impersonal. Es la emoción del presente y la presencia. Cultivar y promover la alegría, perdonarse y perdonar para nacer a la energía liberadora del amor impersonal es el método ideal para liberarse de los estados emocionales destructivos.

El temor y la tristeza son emociones con tendencia a la contracción e interiorización de la energía. La ira y la obsesión representan una tendencia expansiva o de exteriorización. La alegría representa el estado armónico de equilibrio entre la expansión y la contracción.

Los procesos psicobiológicos implicados en las demandas adaptativas más complejas incluyen respuestas que involucran el sistema nervioso central y neurovegetativo, y los sistemas inmune y endocrino. Para favorecer una respuesta óptima a estas necesidades de adaptación se han diseñado especialmente los productos EmotionLife Get Up, Freedom y Transcend. El EmotionLife Get Up ayuda a modular la respuesta al estrés, especialmente a través del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal. El EmotionLife Freedom es un coadyuvante en la modulación de los síntomas ligados al síndrome de abstinencia, para colaborar en la disminución del riesgo de recaídas. El EmotionLife Transcend facilita los procesos neuroendocrinos que acompañan la búsqueda humana de la trascendencia.